Desencanto

Brenda Isabel Pérez

Seguramente comí muchos guisados preparados en una olla exprés, pero siempre recordaré los frijoles negros de mi abuela que con tanta devoción intentaba replicar madre. Ese recuerdo va a acompañado de regaños hacia madre por no llegar a cocinar “como debería”.

Madre dice que me daba mucho miedo la olla y la pensaba muchas veces para bajarle a la lumbre de la estufa. El miedo que le tengo a la olla exprés es de los pocos gestos de niña que ella ha descrito tan segura (no recuerda muy bien otras cosas sobre mis preferencias o fobias infantiles).

“Supongo que te daba mucho miedo porque cuando tenías como 7 años te dije que tuvieras mucho cuidado y te conté del día en el que a tu tía Chucha y a mí nos explotó la olla con frijoles y se incendió toda la estufa. Te quedaste muy callada y abriste los ojos. Desde ahí, noté que te daba miedo siempre que te decía que te fueras a asomar a la cocina”.

Madre no me lo dice, pero también recuerdo que el miedo de la olla le persiguió a tal grado, que a veces evitaba ciertos guisados para no ocupar la olla. Me parece recordar que muchas veces que la usaba, era cuando estaba acompañada de mi abuelita (no la abuela Irene, otra, la mamá de madre). Ambas tuvimos desencanto con esa olla, aunque  el mío fue más por herencia, supongo.

 

LA AUTORA

Isabel

 

Brenda Isabel Pérez. Pensadora de la Casa de Capricornio. Concluyó arquitectura con el pretexto de poder describir, ordenar, dibujar desordenar, coordinar y almacenar espacios. No realiza todo al mismo tiempo, pero intenta. 

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