Reseña punk: Alguien tiene que ceder

 

Abigaíl Cortés

Cuando empecé a escribir mi primer cuento recordé que en algún momento de mi adolescencia vi una película donde aparecía Diane Keaton llorando mientras escribía.  Fue curioso cómo la imagen vino a mi mente cuando me puse a escribir algo que conectaba con mis sentimientos y me traía con la misma lloración. No descansé hasta saber de dónde era esa escena que me representaba tanto en ese momento. Así fue como Something’s Gotta Give o Alguien tiene que ceder, película del 2003 dirigida por Nancy Meyers, comenzó a formar parte de mi lista de películas para descansar la mente. No por ello quiero decir que sea una película sencilla, de hecho, tiene harta tela de dónde cortar y eso lo descubrí gracias a cada una de las veces que la he repetido.

Alguien tiene que ceder cuenta la historia de Erica Barry (Diane Keaton), una dramaturga de cincuenta años que vivió un matrimonio muy largo que terminó en divorcio; desde entonces, ha hecho a un lado el amor para enfocarse en su trabajo. Erica se encuentra trabajando en una obra pero, al tener un bloqueo creativo, decide ir a su casa de playa en Los Hamptons para escribir tranquilamente. Así inicia la historia de cómo Erica se enamora de Harry, un hombre de 63 años, novio de Marin, (la hija de Erica). Aquí es donde podríamos hacer un título tipo video de influencer: me enamoré del novio de mi hija, sale mal.

A Erica y a Harry los une el temor de amar y, a pesar del cariño que surge entre ellos, la relación fracasa por culpa de él. En el momento de la triste ruptura, Erica se pregunta: “¿Qué voy a hacer con todo esto?” refiriéndose al amor que siente. Acto seguido, nuestra heroína se va a su casa y comienza a llorar y a escribir sin parar. La trama se centra por unos segundos en el proceso creativo de Erica, quien escribe durante días y llora todo el tiempo porque su escritura es un espacio para soltar todo lo que la desborda.

Diseño sin título (4)

Después de mucho trabajo, la personaja termina de escribir una obra de teatro en la que relata lo que vivió con Harry. La película nos cuenta muy poco sobre la trama de la obra, pero yo moriría por verla porque trata sobre Erica, su percepción y su experiencia del amor. Luego, spoiler alert*, Erica comienza una nueva relación con Julian (Keanu Reeves). Todo luce perfecto, pero nada tan perfecto dura mucho. Desde el inicio, Erica deja entrever su preocupación por ser casi veinte años mayor que Julian. En un punto de la historia, Erica debe decidir entre Julian y Harry (como espectadora no veo cómo es que decidir entre Keanu Reeves y Jack Nicholson pueda ser difícil, pero esa soy yo).

José José decía que es el amor lo que importa y no lo que diga la gente, pero ahora pienso que el amor de Erica hacia Harry se basa en una identificación, es decir, en las cosas que comparten debido a que son casi de la misma edad. No importa si antes del sexo deben tomarse la presión, no hay por qué sentir vergüenza de cuidar el cuerpo. Nos han acostumbrados a que nuestros cuerpos no sólo tienen que ser perfectos sino también sanos y eso es algo que en la realidad no existe, entonces ¿por qué ocultarlo? Por otra parte, me da la impresión de que el final de la película no empata con su desarrollo y la Erica, como personaja, tiene un retroceso en su caracterización (ya lo verán ustedes).

Esta reseña tiene más preguntas y spoilers que respuestas, pero me parece muy importante que existan narrativas sobre el amor y el cuerpo en la edad adulta porque todas las historias importan y además, “Buen día…. para allá vamos todos”, dijera Paty Chapoy. Me gusta que una comedia romántica explore este tema: ¿qué pasa con un cuerpo amante después de los cincuenta? Mi intuición me dice que sobre esto trataba la obra de teatro de Erica (para mí es la historia que realmente importaba), por eso me quedé con muchas ganas de verla. Al inicio, nuestra heroína quería deshacer su bloqueo creativo; al final, se encontró con un tema vital que desató su escritura, como a veces pasa en la vida.

Sentidos comentarios finales, quisquillosos y amargados

  • Siento que la película insinúa una postura feminista pero no profundiza.
  • ¿Se imaginan ser escritora y ganar tanto dinero como para comprarse una casa en Los Hamptons?, yo no.
  • Harry no quería una novia, quería una cuidadora

Reseñas (2)

Abigaíl Cortés
Nació entre los límites de Tláhuac e Iztapalapa en 1993. Es cuidadora, tallerista, lectora, escritora, editora y Pensadora de la Casa de Escorpio en Pensar lo doméstico. Cursó una licenciatura en Letras Hispánicas y sólo aprendió a deprimirse.

Reseña Punk
Reseña punk es una publicación periódica que llega el primer viernes de cada mes desde la Casa de Escorpio para el mundo. La primera temporada de este ciclo de reseñas tratará sobre películas cuyos protagonistas son personas en o cerca de la tercera edad.

2 comentarios sobre “Reseña punk: Alguien tiene que ceder

  1. ¡¡Lo amé!!
    Justo estoy por publicar mi segunda novela basada ligeramente en mi último intento romántico y mi psicóloga me recomendó esa movie. Amé tu manera de aproximarte a estas realidades con tus palabras. Amar y escribir a mis casi 55 es una historia en sí misma.
    Saludos!!

    Le gusta a 1 persona

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